martes, 5 de octubre de 2010

Educación pública, éxito y el maestro

Cualquier país que se respete percibe la educación de sus constituyentes como la principal inversión social que puede hacer, tanto para el presente como para el futuro. Sin embargo, tener esa visión como país e invertir un alto por ciento de su presupuesto anual en la educación no garantiza el éxito en esa gestión.

Los Estados Unidos es el quinto país en el mundo en inversión por estudiante pero su desempeño en matemática y ciencias en las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) lo ubican en las posiciones 25 y 21 respectivamente. Por otro lado, en Finlandia y Corea del Sur (dos de los mejores países en esas pruebas) el 100% de sus educadores provienen del tercio superior de las clases graduandas, sin embargo, en los Estados Unidos sólo el 23% de los maestros provienen de ese tercio superior. En el 2007 en la prueba de Evaluación Nacional del Progreso Educativo de matemáticas el promedio general de los estudiantes de octavo grado en Puerto Rico fue inferior a la puntuación promedio de los estudiantes en Estados Unidos. Entonces, es razonable inferir que si los nuestro tomaran las pruebas de PISA su desempeño nos ubicaría por debajo de la posición 40.

No hay discusión en la cantidad significativa de nuestro presupuesto gubernamental que se invierte en educación pública, la cuestión es cuánto hemos logrado en el aprendizaje de los estudiantes. Es vox pópuli que, a pesar de esa inversión, en los resultados hemos fracasado de forma tan dramática que raya en lo ridículo, entonces, qué podemos hacer para revertir ese descalabro. Retomar la exigencia estricta como medio para alcanzar la excelencia en los programas de educación de maestros, basta ya de notas infladas para mantener estudiantes con claras deficiencias académicas en dichos programas. Por otro lado, y trascendiendo los remilgos sindicalistas, el sistema de evaluación de los maestros tiene que incorporar el éxito de los estudiantes en las Pruebas Puertorriqueñas como uno de sus criterios de calidad.

Como País tenemos que asumir una actitud de cero tolerancia hacia la ineptitud e indolencia sin importar de quien provenga.


Enlace artículo publicado en la revista Time:
Waiting for "Superman": A Call to Action for Our Schools

http://www.time.com/time/specials/packages/article/0,28804,2019663_2020590_2020592,00.html

Video del trailer de la película documental Waiting for "Superman":