viernes, 22 de marzo de 2013

Más que un presidente

Xi Jinping quien fue designado el 14 de marzo presidente de la República Popular China —ya era el secretario general del Partido Comunista Chino (PCC)—, podría ser el político que, en los próximos diez años, cambie la correlación de fuerza entre los poderes geopolíticos. Recordemos que China fue, durante dos milenios (como plantea el trabajo del economista Angus Maddison), la primera economía del mundo. El asenso de Xi al poder ha pasado por debajo del radar de los medios de comunicación de occidente pues éstos se han movido del funeral del caudillo populista a la elección del nuevo infalible (claro está cuando habla ex cátedra).

La carrera política de Xi ha ido de menos a más, su padre fue desterrado y encarcelado por la revolución cultural maoísta luego, a fines de los 70, fue reinstalado como miembro del PCC. Si bien pertenece al club de los llamados príncipes, los privilegiados descendientes de líderes prominentes del PCC, trabajó en los campos y fue encarcelado cuatro veces. Su entrada al PCC estuvo marcada por los problemas de su padre, lo rechazaron nueve veces. Este nuevo presidente chino posee una sólida formación académica tanto científica es ingeniero químico como humanista se doctoró en teoría marxista. Además de ganarse la fama de un luchador agresivo contra la corrupción es un experimentado organizador, tuvo a cargo los juegos olímpicos del 2008.

El modelo de desarrollo Chino, a pesar de su bonanza económica, empieza a mostrar signos de agotamiento y desasosiego social. La desigualdad social ha incrementado peligrosamente, la contaminación ambiental es dramática en muchas ciudades industriales, y la clase media, cada vez más informada y conectada al mundo, reclama mayores derechos sociales y políticos. Xi, en su primer discurso ante el parlamento chino, ha convocado a los diputados a que rechacen “con determinación el formalismo, la burocracia, el hedonismo y la extravagancia” y ha hecho particular hincapié en que “luchar contra la corrupción” es impostergable.

Obama tendrá que hilar fino cuando se reúna con Xi, pues éste no es un burócrata más de barricada, es más bien el presidente de la junta de directores de la corporación llamada PCC que se renueva estratégicamente cada diez años.


Vídeo:

Transición del poder en china:


Artículos:

El Nuevo Día: Más que un presidente.
http://www.elnuevodia.com/columna-masqueunpresidente-1480011.html

Angus Maddison:La economía de occidente y la del resto del mundo en el último milenio.
http://e-archivo.uc3m.es/bitstream/10016/2764/1/Madidison.pdf


Blog:
http://www.elblogsalmon.com/entorno/el-desempeno-economico-de-china-y-el-pib-mundial-en-los-ultimos-2000-anos