Escuelas y evaluación
Las escuelas no enseñan ni aprenden, los maestros enseñan y los estudiantes aprenden y eso ocurre, en gran medida, en las escuelas. Cuando decimos que los planteles con rezago académico están en plan de mejoramiento realmente son los estudiantes y los maestros los que reflejan ese rezago y los que tienen que superarlo. Así las cosas parecen simples, sin embargo el proceso educativo no puede ser reducido a la puntuación alcanzada en una prueba. Si desde que inició la Ley No Child Left Behind el número de escuelas en plan de mejoramiento ha incrementado vertiginosamente hasta un 87%, no podemos esperar que se logrará la meta fijada por el Gobierno federal de que en el 2014 todas las escuelas logren que sus alumnos sean proficientes en las materias principales.Como país debemos replantearnos si el uso único de las Pruebas Puertorriqueñas de Aprovechamiento Académico (PPAA) para calificar las escuelas es un criterio adecuado para aquilatar nuestro sistema de educación pública. Sin restar importancia a las PPAA, propongo que se consideren otros vectores de análisis para medir, de forma holística, lo que ocurre entre maestros y estudiantes.
La escuela es un plantel cuya estructura física y su capital docente tienen que estar determinados por su categoría de escuela general, vocacional, bilingüe o especializada en deportes, ciencias y matemáticas, comercio o bellas artes; y es a base de esa personalidad que debe ser evaluada. Las PPAA seguirán siendo el vector de evaluación principal y se complementaría con los resultados en otras pruebas, como las del College Board (para las escuelas superiores) y las pruebas de PISA, si Puerto Rico se inserta a este proyecto mundial.
El vector de docencia incluiría el por ciento de maestros con posgrado, años de experiencia y participación de sus estudiantes en proyectos especiales de ferias científicas, de matemática y competencias de deletreo.
El vector de tecnología consideraría la disponibilidad de salones con computadoras, la razón de estudiantes por computadora para la escuela y el acceso a broadband.
El vector de las tasas de retención, graduación, deserción por grado y nivel permiten medir la movilidad escolar. Para comprender la efectividad del esfuerzo educativo en nuestras escuelas hay que superar la evaluación unidimensional.
Enlace al artículo publicado el 3 de agosto de 2011 en el en la sección de Voces de la versión electrónica del periódico El Nuevo Día:
http://www.elnuevodia.com/voz-escuelasyevaluacion-1030168.html
Enlace a página Web del Departamento de Educación referente a las escuelas en plan de mejoramiento:
http://www.de.gobierno.pr/escuelas-en-mejoramiento-escolar