martes, 22 de abril de 2014

Los últimos aleteos del Siglo XX

El Secretario de Educación anunció una inversión de $111 millones en un plan de construcción de cinco escuelas y el acondicionamiento de los 1,460 planteles existentes.  Esa inversión es un ejemplo de los últimos aleteos del modelo educativo del siglo XX, más edificios y más grandes mejor sistema educativo.

Recordemos que en la década de los 60 todavía existían pueblos sin escuela superior por lo cual el edificio era un imperativo que concretaba un adelanto en el acceso a la educación.  Esa forma de ver el avance educativo respondía al paso de la sociedad agraria a la industrial, que en nuestro país se dio prácticamente en solo 30 años.  Por eso el Recinto Universitario de Mayagüez originalmente se llamaba Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas, esto era, la encrucijada entre la agricultura y la máquina.

En la sociedad industrial los procesos y la producción se basan en el uso de la materia prima y el trabajo intensivo, por eso, todavía, los estudiantes entran, permanecen y salen de la escuela dentro de un periodo de tiempo fijo. Ese modelo de producción está siendo desplazado, de forma vertiginosa, por uno basado en la creación y el uso intensivo del conocimiento (que a diferencia de la materia prima mientras más se usa más se multiplica y expande), la llamada sociedad del conocimiento.

Entonces, ¿qué pertinencia tiene invertir millones en infraestructura de concreto si la inversión inicial, dadas las nuevas condiciones y tendencias que fluyen por el globo, tiene que ser en la infraestructura tecnológica de la información y la comunicación?  La escuela se tiene que convertir en un entorno donde se aprende, se explora y se intercambia el conocimiento, para lo cual es imprescindible disponer de un servicio de banda ancha en todos los salones.  Tenemos que entender, y más que todo, enseñar a los estudiantes que el teléfono celular o la tableta digital son dispositivos que le facilitan el acceso y manejo de la información para incrementar su conocimiento. El Secretario opinó que “la inversión propuesta busca darle mejores espacios de estudio y recreación a nuestros estudiantes e impulsar el desarrollo económico”.  Pero el desarrollo económico moderno no está en los edificios se encuentra en el uso, la aplicación y en el cómo se comunica el conocimiento para crear nuevos derroteros.

Artículo publicado en la versión impresa del periódico El Nuevo Día el jueves 6 de marzo de 2014.