A diferencia del camino que tomó la reforma de salud, Obama fue cuidadoso al asumir una perspectiva bipartita y consultar con congresistas Republicanos claves sobre los cambios que quería realizar a la ley NCLB de Bush. El anteproyecto mantiene la estructura y el espíritu de dicha ley en términos de las pruebas estatales anuales a través de todos los niveles del sistema educativo y el uso de los datos para rendir cuentas sobre el desempeño de las escuelas, pero amplía los recursos económicos de apoyo y flexibiliza el logro de las metas. El foco será el desempeño individual de cada estudiante, el seguimiento de sus logros académicos a través del tiempo, mientras los maestros serán responsables cuando los estudiantes no muestren progreso académico.
La propuesta del Presidente buscará crear modelos de excelencia en las escuelas ubicadas en el 5 al 10 por ciento superior en desempeño y trabajará fuertemente para elevar los resultados de las escuelas ubicadas en 5 por ciento inferior. Las escuelas que quedan entre esos extremos tendrán que determinar por cuenta propia como mejorar.
Entre los puntos más importantes del anteproyecto se encuentran que las escuelas además de ser evaluadas por las pruebas estandarizadas de lectura y matemática éstas podrán incluir el desempeño de los estudiantes en otras materias como parte de las medidas de evaluación global del progreso alcanzado por las mismas. La evaluación será menos punitiva y enfatizará la recompensa por la excelencia. Los fondos de Título I serán otorgados a los estados en forma de una subvención competitiva en vez de una distribución basada en una fórmula por estudiante.
Obama lo dijo claramente. “Lo que este plan reconoce es que mientras el gobierno federal puede desempeñar un papel destacado en el fomento de las reformas y los altos estándares que necesitamos, el impulso para que los cambio ocurran vendrá de los estados, los distritos escolares y las escuelas locales.”
Según el Presidente todo esto es visto desde la pobre posición que ocupa la educación estadounidense frente a los otros países competidores en la nueva economía. Por ejemplo, en la prueba internacional PISA (The Programme for International Student Assessment) administrada en 30 países a más de 150,000 estudiantes de 15 años, Estados Unidos ocupó la posición 15 en el 2000 (cuando el énfasis de la prueba era la lectura), ocupó la posición 24 en el 2003 (cuando el énfasis de la prueba era la matemática) y ocupó la posición 21 en el 2006 (cuando el énfasis de la prueba era la ciencia). Claramente su sistema educativo no está a la altura de la primera potencia mundial.
¿Y Puerto Rico qué? Recientemente el Gobernador manifestó que su propuesta de reforma educativa sería presentada el año que viene. Pues bien, si una tercera parte del presupuesto de nuestro sistema educativo proviene de fondos federales y dado que éstos podrían ser estructurados según las enmiendas propuestas a NCLB; ¿qué estamos esperando para discutir nuestra reforma en los foros pertinentes?
Depatamento de educación de los Estados Unidos enlace al documento en del anteproyecto en PDF: http://www2.ed.gov/policy/elsec/leg/blueprint/blueprint.pdf
Mensaje del Presidente a la nación sobre el anteproyecto.
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