martes, 27 de agosto de 2013

El papa y la Iglesia

Tratar de cambiar una organización que tiene más de dos mil años de historia en los que ha acumulado el capital intelectual para saber cómo operar más allá del tiempo regido por el reloj, deja corta las tareas propuestas a Hércules por la pitonisa Sibila.  Como muy bien lo expuso el teólogo Leonardo Boff: "viene un papa cuyo nombre, Francisco, no es un nombre sino un proyecto de Iglesia. Una Iglesia pobre, humilde, despojada del poder, que dialoga con el pueblo.  Tenemos mucha esperanza en que inaugure la Iglesia del tercer milenio."  Pero esa expectativa, ante una estructura cuyos preceptos perduran por siglos, tiene rasgos de ingenuidad.

Por su parte el papa, aprovechando la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en la favela de Varginha, planteó que: “Nadie puede permanecer indiferente ante las desigualdades que aún existen en el mundo.  Que cada uno, según sus posibilidades y responsabilidades, ofrezca su contribución para poner fin a tantas injusticias sociales.”  En otro contexto, reunido con la clase dirigente del Brasil, y saliendo del texto del discurso, les dijo: “El futuro nos exige la rehabilitación de la política, que es una de las formas más altas de la caridad”.

En su encuentro con el Comité de coordinación del CELAM estableció, como una de sus pautas eclesiológicas, que los obispos sean: “Hombres que no tengan “psicología de príncipes.  Hombres que no sean ambiciosos y que sean esposos de una Iglesia sin estar a la expectativa de otra.” Bergoglio trajo austeridad y sencillez a la Santa Sede, pero eso son gestos que siempre han estado presentes, de una manera u otra, en las crisis de las organizaciones.

Ahora bien, habría que cuestionar sobre qué medidas adoptará el papa para reformar la curia romana por su afán de encubrir los desmanes pederastas alrededor del mundo por parte de sacerdotes impúdicos.  Cómo va a eliminar el lavado de dinero por parte del Banco del Vaticano (que irónicamente su nombre oficial es Instituto para las Obras de Religión).

El papa se va de Brasil con un gran capital político para el cambio, pues nadie puede ignorar las más de dos millones de personas que se reunieron en su última misa de la jornada.  La cuestión es, a modo de ejemplo, sustituirá al poderoso cardenal Tarcisio Bertone como secretario de estado del Vaticano. O, para salir de la abstracción de los pobres del mundo e involucrarse en un proyecto concreto, invertirá parte de los billones de la iglesia, por ejemplo, en un país olvidado por dios como Haití.

Ya veremos.



Artículo de Leonardo Boff: El legado que nos ha dejado el Papa Francisco



Video: Encuentro del Papa con los Miembros del CELAM en la JMJ 2013



Video: Misa del papa Fransisco Jornada Mundial de la Juventud



No hay comentarios: