Los que se dedican al desarrollo de modelos matemáticos para la predicción de resultados en diferentes contextos humanos, utilizando extensas cantidades de datos sobre el fenómeno estudiado, quizás deberían repensar su trabajo luego del éxito del pulpo Paul en el Mundial de Fútbol. Cómo podemos explicar que el pulpo Paul acertó correctamente el resultado de los ocho juegos que le preguntaron; lo primero que se me ocurre es que al ser un octópodo (tiene ocho brazos) ese es el máximo de predicciones correctas que puede realizar y por eso lo retiraron.
El absurdo de utilizar un pulpo para predecir resultados en juegos de fútbol es el colmo de los oráculos que hemos utilizados los humanos para vaticinar el futuro. Entre el oráculo griego del templo de Delfos y el oráculo del Sea Life de Oberhausen en Alemania han transcurrido más de 2,500 años y ahora, en vez de consultar a pitonisas, dependemos de un molusco que no habla.
La probabilidad de acertar correctamente los ocho juegos que le consultaron es inferior a la mitad del uno por ciento (una vez en doscientas cincuenta y seis intentos), lo cual es muy poco probable. Más interesante aún es que, a pesar de no tener ni una perra idea de lo que es el fútbol, debe haber vencido a todos los analistas de ese deporte que plantearon el resultado en esos mismos ocho juegos.
Bueno si Paul fuera nuestro gobernador tendríamos la certeza, como país, que sus decisiones políticas, a pesar de que no compartamos algunas de ellas, serían las correctas. Si él propone erigir una verja alrededor de nuestro Capitolio sería correcto, pues, las murallas tienen doble propósito, proteger a los que están adentro de los que están afuera limitando su acceso o encerrar a los que están adentro para que no le hagan daño a los de afuera. Paul argumentaría que el derecho a la libre expresión no puede ser limitado al pataleo vociferante, tiene que tener vías de trasformación para convertirla en acciones respetadas por ambas partes. También, plantearía que la libre expresión no puede ser convertida en una escusa para la intolerancia, que el dialogo tiene que ser en esencia una forma de escuchar al otro, no una conversación de un tema como yo lo defina.
¡Qué no retiren el pulpo Paul!
Video del pulpo Paul prediciendo victoria de España:
2 comentarios:
Mmm... has planteado una linea interesante. En un periodo de 3 años (la vida en cautiverio de esa especie de pulpo), tiene que tomar ocho decisiones binarias, cada una a su vez con su conjunto de consecuencias.
Veamos:
1) Reducir o no los empleados
2) Reducir o no los gastos
3) Reducir o no los impuestos
4) Reducir o no las protecciones ambientales
5) Reducir o no los beneficios de salud
6) Reducir o no los gastos en educación
7) Reducir o no las oportunidades comerciales
8) Correr o no para la reelección
He ahí el asunto: Paul puede escoger, ya que es un pulpo. Le resulta fácil, ya que no tiene que pensar en las consecuencias por estar enajenado a estas por su naturaleza no humana, ¿o será que este pulpo sabe algo mas que nosotros ignoramos (como ganar la protección de España para evitar ser convertido en cena)?
Volviendo al tema. Paul no es para la gobernación pero puede reemplazar el Tribunal Supremo. Generamos ahorros y evitamos controversias como la de la cantidad de jueces y sus afiliaciones políticas. Obviamente, no puede atender todo el sistema pero se resolverían los casos sin disidentes y sin interpretaciones.
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