La palabra “shutdown” resume el intento de los teteros republicanos de lograr recortes en el presupuesto federal a toda costa luego del triunfo que recientemente alcanzaron en la Cámara de Representantes gracias al reavivamiento de la derecha conservadora en los Estados Unidos.
Hace 16 años, el gobierno de Clinton y la Cámara de Representantes dominada en ese entonces, como ahora, por los republicanos no pudo resolver sus diferencias sobre la financiación de la educación y la salud pública y el gobierno federal tuvo que cerrar. Recientemente la discrepancia presupuestaria, que hoy día se concentran, en parte, en el aborto y la reforma de salud, estuvo a punto de culminar de la misma forma.
Con la superación temporera del impase el presidente se sitúa como un líder prudente frente al radicalismo de sus opositores. Una reciente encuesta de Gallup mostró que el pueblo americano estaba en contra del cierre gubernamental por el desacuerdo presupuestario y que las posturas extremas de ambos lados tenían que hacer concesiones para alcanzar un acuerdo. Además, los encuestados entendían que Obama y los demócratas habían manejado mejor la negociación presupuestaria, pero estaban de acuerdo en que los recortes son necesarios e incluso percibían que lo propuesto por los demócratas no había ido lo suficientemente lejos.
El acuerdo sobre el presupuesto que regirá hasta septiembre permite que el gobierno federal siga operando con relativa normalidad. Los republicanos consiguieron un recorte de unos $39,000 millones que está por debajo de su objetivo inicial de aproximadamente $60.000 millones a cambio de no tocar los servicios médicos y de orientación sobre el aborto. El recorte aprobado no es significativo en términos de su impacto presupuestario, pues es de apenas el 1% del presupuesto total, pero políticamente tendrá sus ramificaciones para ambas partes.
El próximo punto de discordia o concesiones entre republicanos y demócratas será el incremento en el límite de la deuda que puede asumir el gobierno americano, que actualmente se remonta a los 14.5 trillones. Ya los republicanos han dado señales de que el cambio en ese límite estará sujeto a cambios fundamentales en las políticas de salud, ambiente y aborto. El cierre del 1995 ayudo a la reelección de Clinton en el 1996, ¿estará Obama jugando sus cartas para el 2012?
Noticia sobre la discrepancia presupuestaria:
http://es.euronews.net/2011/04/08/colgados-del-telefono-para-evitar-el-cierre-del-gobierno-federal-en-eeuu/
Obama reclama acuerdo presupuestario.
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