domingo, 3 de abril de 2011

Leamos más y hablemos menos

Los políticos son muy hábiles enredando lo dicho y hasta lo escrito por otros. Ahora que nos enfrentamos a una consulta sobre el estatus debemos leer más los documentos completos y escuchar menos a los predicadores partidistas. El Grupo de Trabajo “considera que es hora de que Puerto Rico dé el próximo paso en la historia de su estatus y su relación con el resto de Estados Unidos.”

La primera recomendación del informe se basa en “asegurar que los puertorriqueños puedan expresar su voluntad sobre las opciones de estatus y que se cumpla su voluntad para fines del 2012 o poco después.” Cómo deben ser esas opciones, en la segunda recomendación hablan de opciones “permisibles” conforme a la Constitución y pasan a mencionar estadidad, independencia, libre asociación y estado libre asociado.

En la estadidad “los ciudadanos de Puerto Rico tendrían derecho a plena representación en el Congreso, podrían participar en las elecciones y reunirían los requisitos para recibir asistencia económica del gobierno federal idéntica a la otorgada a los ciudadanos de otros estados. Este beneficio económico se vería contrarrestado, en cierta medida, por el impacto de la Cláusula de Uniformidad Tributaria.” “El Congreso tiene la autoridad final sobre la admisión de estados y podría imponerle requisitos a Puerto Rico antes de admitirlo.”

La independencia es “la plena independencia de Estados Unidos, con la posibilidad de la negociación de un tratado de gobierno a gobierno.” La libre asociación es “un tipo de independencia con un acuerdo mutuo que reconocería que Estados Unidos y Puerto Rico están estrechamente ligados.” “Los pactos de este tipo se basan en la soberanía nacional de cada país, y cada nación puede unilateralmente poner fin a la asociación.”

El Grupo de Trabajo deja claro que “con la opción de estado libre asociado, Puerto Rico seguiría regido, como lo está ahora, por la Cláusula Territorial de la Constitución de Estados Unidos.” También, ha examinado el asunto de las “cláusulas de consentimiento mutuo y ha concluido que no sería posible poner en práctica dichas disposiciones porque un Congreso futuro podría optar por modificar la relación unilateralmente.”

Pero, como el informe no está escrito en piedra, la coyuntura política dirá la última palabra.

Enlace al Informe del Grupo de Trabajo del Presidente sobre el Estatus de Puerto Rico (en español):
http://www.whitehouse.gov/sites/default/files/uploads/Puerto_Rico_Report_Espanol.pdf

Vídeo de politicos puertorriqueños y su reaccionan al informe:

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ninguna de las anteriores es posible. Primero el congreso de EEUU adjudica la independencia al pueblo y éste utilizando su poder soberano vota por las alternativas. Esta situación parece a la historia del Tio Tom de Twain. hablemos menos y
leamos a mari brás
libro El Independentismo en Puerto Rico: Su Pasado, Su Presente y Su Porvenir.